Francis Ynilud Mota, Venezuela
Empecemos contando algo que quizás escuchemos mucho hoy en día, si claro como no, si es que ahora, la moda también es hablar de ecología, vemos en nuestras pantallas: vallas, camisas, y hasta en el metro el slogan “piensa verde”, pero no es más que eso un slogan porque no todo el mundo saca lo marrón de su mente, para dedicar su tiempo a hacer algo por todos, no, no suele ocurrir, debido a que el yoísmo, que aunque no lo queramos admitir se volvió popular.
Pero es que también aparte del tema de la destrucción existen temas ocultos detrás de la ecología temas absolutamente criminales, como el tráfico de animales, la destrucción del ecosistema para construir un complejo, para pasarla bien un fin de semana y liberarte del estrés, pero quien podría liberarse del estrés pensando: ¡rayos! aquí había antes un manglar y ¡ups! fue destruido para construir este bello complejo, ¿lástima no?…. Definitivamente hay que indagar un poco más acerca de todo lo que envuelve el tema ambiental, que es sumamente extenso.
También escuchamos frecuentemente hablar a las personas sobre el tema de democracia en el país. Sí, muchas personas desean un país mejor donde todos transitemos con mayor tranquilidad y donde existan mejores valores, pero cuando nos ponemos a pensar en estas cosas entonces llega un momento de reflexión: si todos queremos avanzar, entonces ¿Por qué vivimos abrumados con basura en las calles, ríos contaminados, respirando gases tóxicos que nos dejan casi sin aliento?, quizás es que no se nos pasa por la mente las consecuencias de cuando arrojamos una bolsa de “pepito” que ya nos hemos terminado de comer, sin pensar que tal vez ese suelo débil ha sido nuestro sustento y todos los árboles, así como todo el entorno natural que rodea nuestra cuna.
Pero, más allá de hablar de tirar papelitos, destruir matitas y todo eso, que tal vez sea un discursito, hay que enfocarse en las leyes, éstas si representan un problema para los seres humanos quienes tratan de ser lo más liberales posibles, pero en nuestro país la ley es cada vez más pisoteada porque son menos las personas que respetan las reglas, es impresionante la anarquía que a veces domina nuestros actos y quizás nuestros sentimientos.
A todo el mundo le gusta hablar sobre sus derechos y obvio que es un punto sumamente importante dentro de la sociedad, pero si nos vamos a lo que son los derechos humanos, todos tenemos derecho a nacer, criarnos y vivir en un lugar limpio y que presente las condiciones de sanidad, y es ahí cuando nos damos cuenta de que cada día, nuestra mente y conciencia se desprende de esto.
Según el Instituto Nacional de Estadística en el año 2008, aun se recogieron 21.738.872 kg, de residuos, todavía faltarían las cifras del año 2009 y 2010, pero es que esto también aparte de recolección y la actuación que tengan los organismos y distintas instituciones ambientales, se trata de nosotros mismos de aportar realmente a este hogar que es nuestra naturaleza.
Entonces es cuando se observa que no existe justicia para la naturaleza porque no tenemos ni la ínfima idea de lo arduo y duro que significa esto para ella, e incluso para nosotros, porque las consecuencias se ven reflejadas en cada una de las enfermedades cada vez más potentes que nos atacan.
Claro está que el desarrollo de la educación ambiental ha venido evolucionando desde hace cierto tiempo, de hecho, antes desastres ambientales no eran tratados dentro de la política internacional, pero cuando los científicos comenzaron a exponer la barbaridad de la acción del hombre sobre la naturaleza, empieza a estallar el tema del recalentamiento del planeta, la destrucción de la capa de ozono, las predicciones sobre lo que podría ocurrir si se siguen agotando los recursos no renovables, eso empezó una especie de boom dentro de no solo la comunidad científica si no que pasó a ser parte de la política que mueve al mundo.
En los medios de comunicación se emite información acerca de derrames petroleros que dejan peces muertos y la destrucción de ecosistemas, pero la gente no suele alarmarse hasta que ve que está ocurriendo frente a nuestros ojos y una vez que se ven afectados dentro del problema, repito es parte de una cultura de: primero yo segundo yo y tercero yo, que ha venido envolviendo a las personas, y esto incluso deja como consecuencia depender de la tecnología y olvidar a como dice la sensacional de la obra escrita por Desmond Morris “monos desnudos”.
Muchas veces respiramos ese olor pestilente de los gases tóxicos emitidos, o bebemos mercurio que puede estar presente en las aguas, y ni siquiera nos damos cuenta, quizás no le prestemos atención, tampoco se trata de tener un edén pero es que nuestro futuro está casi en su totalidad en nuestras manos.
Hay que recalcar, que para que funcionen las cosas dentro de las soluciones ambientales no basta con decir “hay que crear conciencia”, la política ambiental no sólo es responsabilidad del estado, mínimamente como ciudadanos tenemos este compromiso, y es que da vergüenza como la flojera juega un papel dentro del daño a nuestro entorno, pero a su vez la indiferencia mezclada con la ignorancia de no saber que esta pequeña esfera , el mundo donde nacimos, es ceñido por lo más grande, por la belleza más sublime que es la NATURALEZA, nuestra madre, y es enviada a un ancianato siendo olvidada, pero que decir si somos capaces de perder nuestra libertad por puñados de oro.


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